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ABEJA MIELERA
CFTP-A 0003
Apis mellifera
Linnaeus
BIOLOGÍA
La abeja es un
insecto social que vive en colonias llamadas colmenas, que en plena
madurez pueden llegar a tener entre 20.000 y 80.000 individuos. Los
adultos están representados por obreras que son hembras estériles,
una reina o hembra inseminada, y los zánganos (machos) que provienen
de huevecillos no fertilizados. Las obreras sólo llegan a vivir de 5
a 7 semanas durante el verano pero las que emergen en el otoño
hibernan. Los zánganos (machos) aparecen periódicamente y tienen
períodos de vida muy cortos, por lo general unas cuantas semanas.
Las abejas enjambran principalmente cuando la colonia se hace muy
grande para el espacio disponible en el panal o cuando la reina
comienza a decaer o fallar. Se producen nuevas reinas y la reina
vieja abandona la colmena acompañada de un gran número de obreras.
HÁBITOS
La
abeja no es agresiva ni anda en busca de algo para atacar. Por el
contrario, son defensivas y únicamente atacan cuando algo parece
amenazar a la colonia.
El
enjambre primero se muda a un sitio provisional como la rama de un
árbol. Ahí permanecerá por lo general de 24 a 48 horas mientras se
localiza un albergue permanente y entonces luego se muda. El refugio
permanente puede consistir en
una
colmena, un árbol hueco, el hueco de una pared, un ático, etc.,
típicamente algún lugar protegido de la intemperie.
Las
abejas en el enjambre son muy dóciles y probablemente no picarán porque
como no almacenan alimentos ni crías, no tienen nada que defender. De
igual forma, las abejas que se encuentran lejos de su colmena
probablemente no piquen a menos que sean severamente provocadas, como al
pisarlas. Sin embargo, si la entrada de la colmena está cercana, las
abejas vigilantes pueden tornarse muy agresivas. Las obreras tienen
aguijones con púas y cuando lo utilizan, el aguijón, la bolsa de veneno
y el tejido asociado se separan del cuerpo.
Si el
aguijón no se saca inmediatamente, las contracciones musculares
empujarán al aguijón más y más profundamente bajo la piel aumentando el
tiempo para la inyección de toxinas. Además, el aguijón expide una
feromona que atrae a otras abejas e induce a un comportamiento de alarma
y ataque. Por lo tanto, se recomienda la eliminación inmediata del
aguijón con las uñas o con la
hoja de
una navaja; apretarla, o comprimirla sólo introduce más veneno al
interior
de la
picadura. La abeja africanizada es mucho más agresiva y pica con mucho
menor provocación, y aún en enjambre puede ser peligrosa. Persiguen al
intruso/víctima hasta por 100 metros mientras que la abeja doméstica no
va más allá de unos 10 m. La africana tiene un rango más amplio de
sitios para anidar, que incluye a veces cavidades subterráneas.
CONTROL
Para enjambres en
jardines, se puede contactar con el servicio cooperativo de
extensión o llamar a una tienda local de provisiones para
apicultores para preguntar por algún apicultor que esté interesado
en recoger ese enjambre. Estos mismos contactos pueden servir
también para la eliminación de
abejas vivas de las
paredes y áticos. La eliminación de las abejas vivas es deseable y es el
método preferido en el caso de paredes de ladrillo, pero a veces es
imposible conseguir alguien dispuesto a hacerlo. La eliminación de
abejas vivas incluye atraer a las abejas hacia afuera de su colmena para
trampearlas y capturarlas en una colmena señuelo conteniendo una reina y
unas cuantas abejas, matar a la reina y las pocas abejas que se hayan
quedado con piretrinas o resmetrina y después de varios días permitir a
las abejas volver para remover la miel. Luego, el nido ya vacío debe ser
tratado con un polvo repelente de larga residualidad para disuadir
posibles ocupaciones por palomillas de la cera, escarabajos derméstidos,
etc. e inmediatamente después debe ser sellado. Todo el proceso puede
tomar de 3 a 6 semanas. Si las abejas deben ser eliminadas dentro de la
pared o ático, la aplicación del plaguicida hay que hacerla por la noche
utilizando solamente luz de fondo; se debe utilizar un velo protector
contra abejas. Los aerosoles de piretroides debidamente etiquetadas para
este fin son las aplicaciones más convenientes y efectivas, los polvos
son la segunda opción. En los muros primero hay que localizar las
entradas/salidas que se estén
utilizando. Luego, se
debe localizar el nido de la colonia ya que éste puede estar
situado a una distancia
de los orificios de entrada a la cual los plaguicidas aplicados no
alcancen a las abejas. La ubicación del nido puede hacerse por la noche
dando ligeros golpes a la pared y escuchando en que área es más fuerte
el zumbido de la actividad de las abejas. Además, como las abejas
mantienen el
centro de su colmena a
una temperatura de 35º C, esto provoca que al pasar la
mano por el muro se
sienta el calor que permita la detección del mismo. En los muros,
primero hay que sellar cualquier posible entrada a las instalaciones
ocupadas, como los marcos de las ventanas. La aplicación puede hacerse
directamente a través del agujero de entrada a la colmena o taladrando
un pequeño agujero de 2 a 3 mm a través del muro interior, esto último
es necesario para nidos localizados a cierta distancia del orificio de
entrada. Hay que sellar inmediatamente el agujero del tratamiento
después de la introducción del plaguicida. En áticos o buhardillas se
requiere aplicación directa. Al día siguiente las abejas muertas, el
panal y la miel deben ser eliminados ya que al deteriorarse la cera,
habrá un fuerte olor a miel y a abejas muertas, la miel puede filtrarse
a través del yeso del muro y/o estos restos atraerán a otros insectos y
ratones. En el caso de una pared, esta deberá abrirse. Se recomienda que
al cliente potencial se le notifique por escrito su responsabilidad en
este caso antes de firmar cualquier tipo de convenio. En condiciones
residenciales, es deseable evitar que las abejas recolectoras se
acerquen a la casa. Esto es especialmente importante si hay niños
pequeños o personas alérgicas. Esto se consigue a través de la remoción
o prevención de acceso a cualquier fuente de azúcar, alimento o agua que
puede atraerles, como latas de refresco, flores, platos para agua de
mascotas, etc. Se debe recomendar que las plantas con flores se ubiquen
lejos de las puertas, terrazas, banquinas, buzones y otras áreas
frecuentadas por las personas. También los jardines deben mantenerse
libres de trébol blanco y malezas con flores.
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